martes, 31 de agosto de 2010
Este Jueves 15:30 cine gratuito en el Joaquín (Ayacucho 632, Auditorio Subsuelo)
Las proyecciones abiertas, gratuitas y amistosas el en el Joaquín (Ayacucho 632) se mudan de día y de espacio, se hará los jueves a las 15:30 en el auditorio del subsuelo. Este Jueves 2 continuamos ciclo "El trabajo os hará libres: las formas del trabajo en el mundo contemporáneo". Es el turno de Bolivia, de Adrián Caetano. Estrenada en el 2001, la película narra la historia de Freddy, un inmigrante boliviano que llega a la Argentina, con la esperanza conseguir un buen trabajo. Logra emplearse en una parrilla, que servirá como centro de una narración intensa y violenta: taxistas que toman merca y están llenos de deudas y resentimiento, tipos que duermen en los bares porque no tienen donde estar, vendedores ambulantes, polis corruptos: todos buscando un trabajo, alguna forma de mantenerse subido al tren de una Argentina que estallará poco después. Con actuaciones fantásticas, la peli es a la vez una aguafuerte implacable y una sutil forma de reflexión sobre las consecuencias que tiene en cada uno de los aspectos de la vida un clima social y económico aplastante.
Esperamos verlos!
lunes, 30 de agosto de 2010
El montaje y lo posible I. La memoria y el gobierno del presente.
…y justo cuando el oficial da la orden de disparar, un marinero alto de bigote tupido grita una palabra que se despliega por toda la pantalla: ¡HERMANOS!
El fondo del aire es rojo, Chris Marker.
¿Cual es el lugar de la verdad histórica en el desarrollo de la técnica cinematográfica documental? ¿Cómo interviene, modifica o trasforma el presente? O dicho de otro modo, ¿Cómo pensar el dispositivo de narración en la técnica documental? ¿Cuál es su estatuto histórico? ¿Es posible trazar un vínculo entre verdad, montaje y memoria? Concretamente ¿Cómo pensar el relato en El fondo del aire es rojo de Chris Marker?
En Hermenéutica del sujeto, Michael Foucault, recupera un concepto que resulta pertinente para pensar las preguntas planteadas. Pues, nos permitirá reflexionar y echar luz sobre el estatuto de la verdad y su vínculo con la memoria histórica en el marco de la técnica del montaje cinematográfico. Ese concepto interesante, que Foucault encuentra ya en Plutarco y Dioniso de Halicarnaso, es el verbo Ethopoiein. Y que significa: hacer, fabricar, producir, ¿montar? un Ethos.
Lo ethopoios es un fondo referencial de la conducta en el que se anida la cualidad o el modo de ser de un individuo. Es un saber que apoya su potencia en la modificación del sistema de conexiones prácticas en un sujeto histórico. Diremos que es un diagrama de referencia práctica que posibilita efectos de transformación en el presente: Conducirlo, resistirse a su inercia o intervenirlo de algún modo para modificar su cauce. Pero sobre todo, lo ethopoios constituye el marco de afirmación de un proceso de Verdad, un proceso de Subjetivación.
Por ello decimos, que hay un grito atravesando el montaje del film; que el complejo desarrollo, montado a partir de los retazos del mundo documentado, tienden a prolongar, o mejor dicho, a recuperar los principios revolucionarios diluidos en los tiempos de la Ética empresarial y la globalización del Capital. Es el grito que nos acompaña como un eco de fondo, aunque a veces imperceptible, a transitar las zonas de la historia contenida en los fragmentos de realidad documentados. En efecto, es la composición del montaje la que pone en movimiento el grito de Hermandad de la cubierta del Potemkin hasta el final del film: La fraternidad postergada de la revolución Francesa que intenta ser rescatada del fondo nebuloso del olvido y de la historia; es la fidelidad a un proceso interminable de la lucha por la liberación de los pueblos.
En las manos frágiles -su primera parte-, Marker arma, en torno al acontecimiento Vietnam, las distintas tomas capturadas y documentadas, vinculándolas entre sí y fundando las condiciones de percepción para captar la idea. Es decir que, el montaje (re)actúa al piloto de avión estadounidense; lo hace hablar en una trama de significaciones nuevas, lo deviene un sádico gestor de la muerte que se divierte jugando a un reality, casi prefigurando al tristemente celebre Big Brother.
El montaje visibiliza la narración de los olvidados conquistando el relato de una contra-historia que sólo tiene para ennoblecer su presente la perseverancia de la lucha, en la simultaneidad y coordinación de la acción política; en el grito guerrero de una atmosfera roja como la sangre que se mezcla con el polvo de las batallas y se difunde contagiando todos los rincones del planeta.
En efecto, Marker, afirma un presente y propone un pasado. Nos muestra un pasado-presente. Un pasado “ya ahí” que sólo existe para un presente que intenta posibilitar la perspectiva de un futuro (¿mejor?). La posición del director de la obra cinematográfica pone en entredicho el estatuto común del recuerdo.
De este modo, la construcción cinematográfica a partir de fragmentos heterogéneos de realidad, lejos de presentarse cronológicamente –y por ello nos referimos no solo a la temporalidad métrica sino también a los lazos causales de la lógica-, presenta y pliega el pasado a las evocaciones de la idea del film; en el que su búsqueda remite menos a una verdad entendida como adecuación a lo real, que a un proceso de fidelidad artística y profundamente político. De este modo, enmarcando una búsqueda etopoyética que, a su vez, funciona como principio de organización perceptiva de los fenómenos del mundo, permitiendo visibilizar no sólo la necesidad de su transformación, sino la continuidad inexorable de un proceso revolucionario.
Todo el film es un esfuerzo por prolongar el grito del marinero del Potemkin, es la fidelidad a un proceso que afirma el principio de fraternidad desde un presente concreto, desde el artificio político que se afirma e intercepta en una idea cinematográfica.
Consideramos que la reflexión sobre la memoria (com)posible de un pasado debe afincarse en las estrategias para un presente; pues, la memoria-mundo en la que nada se olvida, es una memoria (im)posibilitante del presente; o como dice Deleuze, es una memoria en la que nada pasa, nada puede suceder(se). En efecto, la construcción de la memoria, y por ello entendemos la elaboración de los olvidos como condición del recuerdo, debe asumirse en función de las modalidades posibilitadoras de un presente, sus formas de unir, enlazar, acelerar o disminuir potencias, o simplemente conservarlas en función de una actualidad. Por ello, el montaje constituye la herramienta que permite asumir fugas, provocarlas, o componer nuevas relaciones y combatir la clausura de lo Uno.
Nino Block
viernes, 27 de agosto de 2010
Notas para pensar lo común [1]
Hijitos míos, no hay que ponerse tristes por cada triste despedida. Todas lo son, es sabido, porque hay otra partida, otra cosa, donde nada, nada queda resuelto”[2].
Paco Urondo, “Hoy un juramento”
Hay otra partida, otro juego, otro armado. ¿Acaso otro mundo?
Las sombras y el silencio. La sordera. Un grito deviene palabra. Un latido, acción. La palabra y el amor, la palabra y el poder, la palabra y el saber, la palabra y el deseo, la palabra y el sujeto. Lo común y la palabra.
Algunas palabras comparten experiencias y saberes, otras comportan el amor. Pero la palabra, también, se trenza en relaciones de fuerza, que en algunas ocasiones destraban conflictos, y en otras los hacen visibles. Le ponen palabras al grito.
“Compañero” es una palabra que nos alimenta. Nos comparte lo que tiene, su pan. Esa función nutricia que porta la palabra es lo común.
“Alumno” es otra palabra en cuya arqueología encontramos los sedimentos del alimento. El alumno es aquel que se alimenta; y en los espacios educativos el alimento es la palabra. Todos nos nutrimos de la palabra.
¿Cuál es el lugar de lo común en una institución que vincula la palabra y el saber? ¿Lo común es el salario o el trabajo? ¿Qué hay de común entre el que se alimenta de la palabra y el discente de aquella? Y entre el que escucha la voz de mando y el que la ejecuta, ¿Qué hay de común?
La palabra cualificada estructura un orden social. La estratificación social que se deduce de ese orden, conforma algo que nos gustó llamar “Aristocracia Epistemológica”; y esa formación social es posible porque presuponen que no hay nada Común; y que todo debe ser enseñado, mostrado, conducido, gobernado.
¿Pero es que nadie puede nada?, o al revés ¿acaso todos pueden todo? Bueno, quizás, todos podemos algo. Pero hay que desearlo, hay que buscarlo, hay que militarlo. ¿Qué pasa con el Deseo en una institución? Ese fantasma perverso acusado de endogamia, y asquerosa confusión erótica. ¿Llegará el día en que se caigan las mascaras y digan de una vez que “el Deseo es terrorista”!? Ese fantasma siempre puesto a raya, no dejará de arrastrar su grillete como un eco insurgente a la conciencia bien pensante de la vida institucional. Pues, él también porta lo común.
Cuando el amor, el poder, el saber y el deseo confluyen, entonces decimos que existe una verdad histórica. Y una verdad histórica tiene siempre la carne de un Sujeto. No un sujeto-sujetado; ni tampoco un sujeto-sustantivo sino un Sujeto-Verbo, un Sujeto-Acción. Porque al fin y al cabo, “Ser” es antes que nada un verbo. Y es
Pero en eso escuchamos una voz sombría y poco vital (aunque no tanto como las sombras de Paco). Nos dice: ¡Cuidado! Todo puede cambiar, incluso podremos casarnos en pie de igualdad. La palabra circula, ¿Ya no hay monopolios? El campo popular progresa. Avanza en su camino hacia lo común. Lo común vendrá algún día, se dice a sí mismo un fiel peregrino. Pero en cada paso que damos para alcanzarlo, a su vez, se posterga. Y nadie sabe porqué. Paco lo sabía (entregó su vida por eso), y nosotros apenas creemos tener una sospecha, la diremos así: Todo puede cambiar. Todo, excepto lo propio. Es lo único que se exige: NO APROPIARSE. Lo propio no es común, lo propio es mió. Y lo común es de todos. Pero la palabra para nombrar aquello que es de todos y que no es mío, no es “lo común”. Es “lo publico”. ¿Es acaso lo público un eufemismo de lo común? Lo público tiene rejas, tiene policías. Y si se toma un espacio público (como
[1] Estas líneas fueron leída a modo de introducción en
[2] A la memoria de Mario Heler
jueves, 26 de agosto de 2010
Este sábado a las 15:30 cine gratuito en el Joaquín V. González (Ayacucho 632, 3 piso)
Esta peli fue filmada por Godard y Perrin, dos de los integrantes del colectivo de cine maoísta, fundado durante el mayo francés, "Dziga Vertov". Pero ya estamos en 1972, y las cosas parecen retornar a una extraña normalidad... Una pareja, formada por una periodista norteamericana orgullosa de su conciencia social y un director de cine de protesta devenido hacedor de spot publicitarios, se encuentran encerrados en una fábrica espontáneamente tomada por sus trabajadores. A la peli se puede entrar por varios lugares, es una suerte de collage o reflexión de diferentes discursos y prácticas vistas a la luz de las posibilidades que pareció abrir el Mayo, además de una puesta en cuestión de las formas de hacer política, de los usos de la violencia, de las variantes del amor...
Aquí les dejo el discurso del gerente de la fábrica, luego de ser encerrado con los protagonistas, apenas iniciada la toma. No tiene desperdicio, y, cambiando algunas palabritas, creo que puede ser puesto y oído (hoy) en la voz de más de dos, en un pasillo cualquiera:

"¡Llegan en mal momento! ¡Es asombroso! Había algo previsto esta mañana... algo ya clásico... Una huelga de una hora prevista por
¿Mis reacciones? De momento más que nada me divierte. ¡Además en mi opinión esto tiene que ver con la psiquiatría! Unos inadaptados... Los hay en las fábricas también... se expresan dando un "golpe"... así al azar por la fuerza... sin que les apoye la masa... ni los sindicatos... ¡No se pueden sacar conclusiones generales!
¡Seamos serios! ¿A qué viene la palabra "lucha de clases" ahora? Ud. emplea vocabulario del siglo XIX. ¡Pero los abusos denunciados por Marx y Engels están superados! ¡No! Está claro que la historia de los últimos 25 años provoca una gran decepción o desilusión a los filósofos marxistas críticos de la sociedad
Esta es una época de evolución/revolución una forma de colaboración entre las clases... para la construcción de una sociedad industrial urbana cuya motivación es la búsqueda del progreso material permanente. Para la mayoría una liberación fundamental de las necesidades de lo cotidiano y de la resignación ligada a creencias primitivas.
¡No digo que nuestra sociedad no tenga un pasivo! El trabajo intensivo y la agresividad unidos a la voluntad de eficacia deshumanizan el conjunto y agotan a los más débiles. La aspiración a las posesiones puede ser frustrante y la acumulación de bienes producir hastío. Se tiene que encontrar un equilibrio. La mayoría de los hombres lo encuentran, por su tendencia a racionalizar todos los elementos de su vida y de su entorno.
¿Para qué volver a hablar de lo ocurrido aquí hoy? ¡Es un fuego de paja! Los sindicatos estarán incómodos al saberme retenido. Saben muy bien que yo no soy de los que... discuten bajo la amenaza. En fin ¡todo volverá a la normalidad! Espero llegar a tiempo a casa: ¡Tenemos invitados esta noche!"
lunes, 23 de agosto de 2010
Presentación de "Anamaría" (Beltrame-Visentin) este jueves 26/8 a las 15.30, en el ISP "JVG" (Ayacucho 632)
Matar o dejarse matar, todo es actuado por las circunstancias, no queda en la ciudad más que extraviarse finalmente, buscar el borde y agarrar a alguien de la mano para saltar. Pero: ¿agarrar de la mano? Qué es esto, los personajes de algunos escritores han ido hasta Tigre, en tren. Eduardo Arabia vuelve de Canadá, y en tren desde Ezeiza; su crimen amoral perfecto, se hace de noche, en Moreno, cerca de la estación.
Su primera impresión de Buenos Aires (escrito desde el vértigo y el absurdo) es un baño de constitución, en el que reflexiona sobre la familiaridad que genera el olor a meo propio. Eduardo quiere estar solo, según él, lo más difícil es estar solo, lejos, libre del cálculo y de la educación sentimental a la moda. Es necesario estar solo, aunque sea contra todos, para atrapar el ansiado “contacto”, un encuentro que no deje frío. Porque de eso ya hay, locas que se enamoran, garchar en la biblioteca del congreso con un periodista que ama a los chicos, mientras se pasa la noche; o cagar a palos a un pseudo nazi estúpido, cualquier cosa, una agencia que contacta personas.
Así, dando clases de francés y viviendo del pasado un padre innombrable. Hasta que una chica aparece, en el extremo puro del puente, sola pero cerca de todo, con su ternura apagada por un trabajo esclavizante, será perfecto ana maría, al fin estará todo, espero lo que quieras, ya está, el el momento anamaría, anamaría, anamaría, anamarí, anamaría, ana mar, amaríaa namariaana mariaanamaria namariaanamariaanamariaanamariaanamaria…
miércoles, 18 de agosto de 2010
Este sábado 21 a las 15:30 cine gratis en el Joaquín V.González
La primera peli es "Corazón de Fábrica", documental realizado en 2008 por Virna Molina y Ernesto Ardito, cineastas de la Escuela de Avellaneda. La película es sobre la recuperación de la fábrica neuquina de cerámicos Zanón.
Como siempre es un poco incómodo hablar de algo que aún no se ha visto, se puede aquí simplemente copiar unos fragmentos de la sinopsis elaborada por los propios autores:
"Son la única fábrica en el mundo, que logró llevar adelante una gestión obrera durante 4 años. Estos es un desafío permanente y a diario tienen que enfrentarse a un sistema que se empeña en boicotearlos. Pero la mayor barrera a sortear no está afuera sino adentro, en su propia formación. Aunque muchos no lo sepan en esta batalla interna, se encuentra la puerta para la construcción de un mundo completamente diferente."
Los ciclos de cine abiertos y gratuitos siguen todo el año, el de trabajo continúa los próximos sábados con Todo va bien de Godard, Bolivia de Adrián Caetano, En un mundo libre de Ken Loach, entre otras...
viernes, 13 de agosto de 2010
Rage Against The Machine -Bombtrack- Evening Session Live 1993
Esta es una canción que le compusieron a la Organizacion Revolucionaria Sendero Luminoso y a su lider, capturado un año antes por los servicios de inteligencia del Perú, Abimael Guzmán Reynoso, alias "Presidente Gonzalo".